Las dudas más comunes sobre cómo participar en un remate en Uruguay, cuánto se paga y qué es Rematu. Para el paso a paso completo, mirá la guía para comprar en remates.
Actualizado el · Mauricio, Rematu
Rematu es la plataforma que reúne en un solo lugar los remates de Uruguay: la agenda de remates online y presenciales de las casas rematadoras de los 19 departamentos, con sus lotes, fechas y modalidades. Más en sobre Rematu.
No. Rematu no remata: cada remate lo organiza y lo dirige una casa rematadora matriculada, que fija las condiciones, la comisión y la forma de pago. Rematu los reúne en un solo lugar, y cada remate indica dónde se oferta, con el link directo a la casa que lo organiza.
No. Rematu no le cobra nada al comprador. La comisión y los gastos de cada remate los fija y cobra la casa rematadora que lo organiza. Ver comisiones y gastos.
En Novedades ves los remates y lotes publicados en las últimas 24 horas. Con una cuenta podés seguir a tus rematadores favoritos y guardar búsquedas para recibir avisos.
Buscá tu casa en el directorio de rematadores y reclamá tu perfil, o escribinos a [email protected] y lo hacemos juntos. Es gratis. Más en sobre Rematu.
Sí, en general cualquier persona mayor de edad puede ofertar. Algunos remates piden registrarse antes o tienen restricciones propias, por ejemplo los remates de la ANV excluyen a sus funcionarios. Las condiciones de cada remate lo indican.
Cada bien, o grupo de bienes, que se remata como una unidad. Los demás términos están en el glosario de remates.
Primero te registrás en la plataforma de la casa de remates que organiza el evento: completás un formulario con tus datos y aceptás las condiciones. Una vez habilitado, podés ofertar en vivo desde la computadora o el celular, o dejar una oferta previa con el máximo que estás dispuesto a pagar.
Sí. Las casas publican un catálogo con fotos y descripciones días antes del remate, y en Rematu podés explorar los lotes de cada remate con anticipación. Muchos remates ofrecen además jornadas de exhibición para ver los bienes en persona. Conviene ir: los lotes se venden en el estado en que se encuentran, sin garantía.
La mayoría no cobra nada por participar. Algunos remates, sobre todo de alto valor, piden un depósito o garantía previa que se devuelve si no comprás. Si existe, está en las condiciones del remate.
Varían según la casa. Lo más común es transferencia bancaria y efectivo; algunas aceptan tarjetas. Consultá las condiciones de cada remate antes de ofertar.
Pagás la seña y la comisión al adjudicarse el lote o en el plazo que indique la casa, y después el saldo: en objetos y vehículos suele ser entre 24 y 48 horas. El retiro es en el local de la casa, dentro del plazo que fijan las condiciones, y corre por tu cuenta; algunas casas ofrecen flete con costo. No esperes a que te llamen: fijate en las condiciones cómo y cuándo tenés que pagar y retirar.
En un remate presencial ofertás en voz alta en la sala, frente al rematador. En un remate online ofertás desde una plataforma web, en vivo o con una oferta previa. Los remates híbridos combinan las dos: podés ofertar en persona o por internet al mismo tiempo. Más en qué es un remate.
En Uruguay solo puede dirigir un remate un rematador matriculado, y por ley su nombre y su número de matrícula tienen que figurar en el aviso. Revisá que estén, leé las condiciones del remate y, ante dudas, contactá directamente a la casa antes de ofertar.
Sí. La mayoría de las plataformas de remate online funcionan en el celular: podés registrarte y ofertar desde ahí. Rematu también: buscá los lotes y guardá favoritos desde el navegador del teléfono.
No hay un máximo legal: cada rematador publica su comisión antes del remate y se le suma IVA del 22 %. En muebles, objetos y vehículos es habitual un 18,30 % sobre el precio. Ver comisiones y gastos.
Es el pago a cuenta que hacés al ganar un lote para garantizar la compra. Si después no pagás el saldo, la perdés. El porcentaje figura en las condiciones del remate.
El vendedor. Es un impuesto departamental del 1 % que retiene el rematador; el comprador no lo paga.
Perdés la seña y la casa de remates puede bloquearte para futuros remates. En un remate judicial, además de perder la seña, podés responder por los daños que cause tu incumplimiento (Código General del Proceso, art. 390). Ganar un lote es un compromiso de compra: no ofertes lo que no vas a pagar.